PROCESAR PENSAMIENTOS Y EMOCIONES


PROCESAR PENSAMIENTOS Y  EMOCIONES 


En cuestión a las relaciones humanas, hay una gran variedad de conceptos e ideas que rondan nuestra mente. No sabría muy bien por donde empezar, somos entes demasiado complejos y nuestra mente funciona a una velocidad abismal difícil de seguir. Lo que sí tengo claro es que tenemos un gran tarea pendiente: aprender a controlar lo que sentimos y pensamos, procesar todas las emociones que llevamos por dentro. No os preocupéis, es algo completamente normal, nacemos con ignorancia en este tema y no solemos darle importancia hasta que se necesita.

Si observásemos un poco a las personas o, mejor dicho, si dedicásemos un poco más de tiempo a escucharnos entre nosotros nos daríamos cuenta de la falta que nos hace querernos, valorarnos, aceptarnos, cuidarnos...la vida nos pone a prueba constantemente, entre experiencias que surgen y que dejan huella, heridas abiertas o recuerdos. Todo influye y, con el paso del tiempo, marcan nuestra forma de ser, configura nuestra personalidad. Entonces, ¿te das cuenta de la necesidad que tienes de ti mismo? Sin embargo, le damos importancia a cosas muy banales que no van más allá de la simple crítica. 

Siempre dije que para conocer a una persona la primera pregunta que hay que hacer es "¿qué tal?" y, si te paras a observar con tranquilidad, te darás cuenta de toda la información escondida entre miradas, gestos, movimientos...y en ningún caso pronunciados, solamente respondiendo un bonito "bien" que queda genial ¿Verdad? así nadie nos pregunta más, o raro sería que sucediese. Pero yo te ánimo a que cuando esto suceda, tengas la dedicación de saber que piensa esa persona. Si consigues traspasar el muro, te contará sus preocupaciones del momento...

Las personas llevamos por dentro una gran historia que necesitamos compartir, que reclama ayuda, tanto para bien como para mal y, sin embargo, callamos. Lo que silenciamos, nos acaba dañando. Y es que nos cuesta procesar las emociones, entender que hay formas de convivir con ellas que más allá de los sentimientos de rabia, impulsividad, enfado, valentía, felicidad extrema...todo bueno o malo necesita su proceso de adaptación y, con tranquilidad, deberías prestarte más atención porque solo cuando te conozcas bien conseguirás entender porque tu mente funciona de una determinada manera y qué reclama. 

Esto solo es el comienzo...¿estás listo para adentrarte en ti


INSTAGRAM: @almas.en.calma

Comentarios